Las invenciones bajo el Tratado México, Estados Unidos y Canadá

Con el T-MEC se busca evitar que el sistema de patentes en los países involucrados sea uniforme y no quede en el rezago respecto de la tendencia mundial. Para nuestro país, debe ser una herramienta poderosa y justa que proporcione certeza de que la protección a las invenciones no se debilitará e incentive la innovación y la inversión.

El 30 de noviembre de 2018 se firmó el T-MEC, acuerdo de libre comercio que reemplaza al TLCAN. El siguiente paso es que el tratado sea aprobado por los congresos de cada país dentro de los 60 días posteriores a su firma.


Uno de los rubros más complejos fue el relacionado con las patentes en el sector farmacéutico donde se aumentaron las barreras de acceso a los medicamentos genéricos y biocomparables. De este modo, se mantiene (o incluso podría encarecerse) el precio final para los consumidores, puesto que los genéricos suelen ser más baratos que los medicamentos de marca.


T-MEC pretende establecer estándares mínimos en aspectos que se consideran cruciales tales como la materia patentable, la vigencia de los títulos de patente y los procedimientos de oposición. Lo anterior en atención a los cuestionamientos que ha sufrido el sistema de patentes derivados de los costos de investigación y desarrollo, crecientes regulaciones que deben cumplir los nuevos productos y el fundamento económico del periodo de protección de 20 años.


En consecuencia, estaremos en un escenario donde los titulares de patentes, particularmente en el campo farmacéutico, buscarán extender su exclusividad en el tiempo y retrasar la entrada de versiones genéricas al mercado.


En adición, se propone un sistema de oposición con el que los titulares de patentes tendrán más y mejores oportunidades para cuestionar la legalidad de versiones similares de sus productos, antes de que éstos lleguen al mercado.

De la mano va el compromiso para hacer que los procedimientos sean más ágiles, lo que requerirá cambios en la legislación mexicana y mejoras en la infraestructura de los órganos de impartición de justicia. De igual forma, existe la obligación de que los involucrados pongan a disposición diversos métodos para la determinación de los daños causados por violación de derechos.


Por otro lado, la exclusividad de los datos de prueba tiene relación con la facultad de excluir a terceros el uso de los datos de prueba presentados con la solicitud de un producto original, con el fin de aprobar un producto posterior (genérico).


NAFTA proporcionaba amplia discrecionalidad a cada Estado para decidir la duración de los derechos de exclusividad de los datos de prueba y establecía que dicho período no podía ser inferior a cinco años a partir de la fecha en que la Parte otorgara la autorización para comercializar.


Con T-MEC, los derechos de exclusividad no estarían sujetos a esta regla y los datos de prueba podrían superar la vigencia de los derechos de patente, independientemente de que podrían proteger situaciones donde el derecho de patente no sería posible –invenciones que no cumplan con requisitos de patentabilidad- incrementando las barreras para la entrada de productos genéricos.


México ha solicitado cinco años para implementar la mayoría de las disposiciones del T-MEC relacionadas con la industria farmacéutica. Sin embargo, deberemos estar atentos a que este periodo no contravenga las obligaciones adquiridas durante el período transitorio.

«T-MEC pretende establecer estándares mínimos en aspectos que se consideran cruciales tales como la materia patentable, la vigencia de los títulos de patente y los procedimientos de oposición».

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