¿INVERTIR EN INNOVACIÓN DE MARKETING?

La innovación como intermediario entre el cuidado de las finanzas y la promoción comercial.

Responder a la relación entre la organización empresarial y el marketing se ha convertido en algo similar a la paradoja de ¿quién fue primero, el huevo o la gallina? ¿Qué es más importante para la empresa, mantener un control en su organización y presupuesto, o apostar por estrategias para acercarse a sus clientes? La innovación parece ser la solución para disminuir la brecha entre estos dos conceptos.


Si bien la estructura de una empresa es la concentración aplicada de la manera en que se divide el trabajo, es un tanto complicado encajar la estrategia de marketing en una de estas particiones de manera única. Debido a que la estrategia de marketing comprende la incorporación de elementos que son derivados de diferentes departamentos de la empresa, la organización sí puede influenciar la estrategia a seguir, mas no limitarla. Entonces, ¿la organización de la empresa deberá ser estructurada conforme a la estrategia de marketing o la estrategia de marketing deberá adaptarse a la organización?


La innovación viene a colarse como un elemento crucial para lograr la solución. Sin embargo, en esta ocasión no viene acompañada por avances tecnológicos, es decir, la innovación se encuentra en la implementación de una ideología que involucra al marketing como un elemento rector de la organización empresarial. Esto es un concepto poco aceptado y por ende, necesita de directivos con mentalidad abierta para adaptar este tipo de metodología.


La parte clave de la organización es sin duda el elemento que repercute directamente a la línea a seguir de la estrategia de marketing. Por ejemplo, una empresa con una estructura basada en el modelo divisional (partición de las unidades de negocio en segmentos, mercados, marcas, etcétera), tendrá que aplicar una estrategia de marketing para cada una de sus divisiones (el ejemplo más común es la aplicación de campañas publicitarias dedicadas a cada país).

Esto limita la estrategia de marketing al no poder ser realizada de manera global, pero al mismo tiempo ofrece oportunidades de diversidad creativa para aplicar distintas estrategias según el objetivo del área geográfica establecida.


Según Scott Adams, «el departamento de marketing utiliza muchas técnicas para juntar producto y comprador de una forma que eleve al máximo los beneficios». Tomando esto como premisa, podemos decir que el departamento de marketing no solo se sitúa en la parte de «conocer al comprador», si no que también tiene injerencia en el producto, he aquí la parte innovadora del concepto.


Por tanto, el departamento de marketing deberá estar íntimamente relacionado con las demás partes de la empresa para tomar decisiones acertadas que conlleven a buenos resultados. La organización de la empresa determinará la fluidez y correcta relación entre el departamento de marketing y el resto de las áreas.


En resumen, la innovación en metodologías estructurales residen en que la relación entre marketing y empresa no debe estar limitada a un departamento, si no que influye en la mayoría de (si no que en todas) las áreas de la organización.


Por lo cual, a la hora de diagnosticar o estructurar la organización empresarial, los directivos deberán tomar en cuenta los objetivos de marketing de la empresa para que, de manera anticipada, los diferentes departamentos puedan tener una relación que, más que limitarla, pueda guiarla y hacerla crecer.

«La innovación implementa en la compañía una ideología que involucra al marketing como un elemento rector de la organización empresarial».

¿La organización de la empresa deberá ser estructurada conforme a la estrategia de marketing o la estrategia de marketing deberá adaptarse a la organización?